Un despido es una de las peores situaciones que puedes sufrir, ya no solo por el impacto emocional, sino por las dudas sobre qué derechos tienes y cómo defenderlos. En especial, cuando crees que el despido ha sido injusto. En Diez Sánchez Abogados, somos especialistas en Derecho Laboral y sabemos que reclamar una indemnización por despido improcedente puede marcar la diferencia entre aceptar una situación injusta o defender lo que legalmente te corresponde. Si tienes dudas, en este artículo te explicamos de forma clara cómo hacerlo.
¿Qué se entiende por despido improcedente?
Llamamos despido improcedente al despido que se produce cuando la empresa no logra demostrar una causa objetiva válida para finalizar el trabajo, o bien cuando no ha seguido correctamente el procedimiento legal establecido. En estos casos, la ley protege al trabajador dándole dos posibles salidas: la reincorporación a su puesto de trabajo o el cobro de una indemnización.
Normalmente, las empresas optan por pagar la indemnización. Esta cantidad económica sirve para compensar al trabajador de alguna forma por la ruptura del contrato de forma no justificada. Pero acceder a ella no es tan fácil, hay que seguir un proceso legal muy concreto.
Actúa rápido
A veces el no querer meternos en juicios hace que dejemos pasar el tiempo pensando que se resolverá solo. Error. El plazo para reclamar es muy corto: tienes 20 días desde que recibes la carta de despido. Estos días no incluyen fines de semana ni festivos, por lo que el margen real es muy limitado.
Durante este periodo se presentará una papeleta de conciliación ante el organismo de mediación de la comunidad autónoma. Este paso es obligatorio antes de ir a los tribunales. El objetivo es intentar llegar a un acuerdo con la empresa sin necesidad de juicio. Aunque no siempre se llega a ello, muchas veces se puede alcanzar un pacto que evite problemas mayores.
¿Cómo se calcula la indemnización?
La indemnización por despido improcedente no es una cantidad fija para todo el mundo, sino que depende de factores como la antigüedad del trabajador y su salario. Si tu contrato se firmó antes del 12 de febrero de 2012, se aplican dos tramos: uno con 45 días de salario por año trabajado (hasta esa fecha) y otro con 33 días por año para el periodo posterior. Si el contrato es posterior, solo se aplica el tramo de 33 días.
Es decir, cuanto mayor sea tu antigüedad y salario, mayor será tu indemnización. Sin embargo, existen límites legales. En los contratos recientes, por ejemplo, el tope máximo es de 24 mensualidades. Por eso es tan importante que el cálculo se haga bien.
¿Y si no se llega a un acuerdo?
Si en la conciliación no se llega a un acuerdo, el siguiente paso es presentar una demanda ante el Juzgado de lo Social. Esta demanda debe ser precisa, estar bien fundamentada y acompañada de todas las pruebas necesarias. En el juicio, un juez evaluará si el despido fue procedente, improcedente o incluso nulo, y a partir de ahí, dictará sentencia.
En caso de que se considere despido improcedente, la empresa tendrá que volverte a contratar o pagarte la indemnización correspondiente. Normalmente, eligen pagar, en especial cuando ya han cubierto tu puesto o no quieren que sigas allí.
Durante todo este proceso, contar con un abogado experimentado es clave. No solo para presentar la demanda correctamente, sino también para defender tus derechos en el juicio, plantear alegaciones, aportar pruebas y asegurar que se respeten los procedimientos y no se hagan «trampas».
Después del juicio: ejecutar la sentencia
Una vez obtenida la sentencia favorable, es posible que la empresa no cumpla de forma voluntaria con el pago de la indemnización. En esos casos, no todo está perdido. Podemos solicitar la ejecución de la sentencia, lo que permite embargar bienes o cuentas de la empresa para asegurar el cobro. Este paso, aunque sea menos conocido, es muy importante para garantizar que se cumpla la resolución judicial.
¿Por qué confiar en nosotros?
Como despacho especializado en derecho laboral en Valladolid, llevamos años defendiendo a trabajadores frente a situaciones injustas. Nos implicamos en cada caso de forma personalizada, explicando cada paso con claridad y buscando siempre la mejor solución para nuestros clientes. Sabemos que cada despido tiene sus particularidades, y que detrás de cada reclamación hay una persona que necesita respuestas rápidas, realistas y eficaces.
Reclamar una indemnización por despido improcedente puede parecer un proceso difícil, pero con el asesoramiento adecuado es totalmente viable y, muchas veces, necesario. Si consideras que tu despido ha sido injusto, no lo dejes pasar. El tiempo es limitado, pero tus derechos no. Si estás en esta situación o parecida y quieres reclamarla, echa un vistazo a nuestros servicios.
