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En este espacio compartimos información legal clara, útil y actualizada para ayudarte a comprender mejor tus derechos y obligaciones.

Tu tranquilidad comienza con estar bien informado.

Cómo preparar una reclamación por jubilación o incapacidad

Cuando hay una jubilación, una enfermedad o un accidente que te impide seguir trabajando, los trámites administrativos con la Seguridad Social cobran un papel fundamental. En muchas ocasiones, los trabajadores se encuentran con resoluciones que no reconocen sus derechos de pensión o lo hacen en una cuantía bastante menor que la esperada. En esos casos, es clave saber cómo preparar una reclamación por jubilación o incapacidad.

En este artículo de Díez Sánchez Abogados te contamos en qué consiste este proceso, qué pasos seguir y por qué contar con asesoramiento especializado puede marcar la diferencia.

¿Qué es una reclamación por jubilación o incapacidad?

Es un procedimiento administrativo y, en su caso, judicial, mediante el cual un trabajador impugna la resolución dictada por la Seguridad Social que afecta a su pensión de jubilación o a una prestación por incapacidad.

Puede deberse a que la pensión no se reconoce, se deniega el grado de incapacidad solicitado o la cuantía no se ajusta a lo que corresponde. En definitiva, es el camino legal para defender los derechos del trabajador frente a decisiones que se consideran injustas o erróneas.

Primer paso: revisar la resolución administrativa

Antes de presentar una reclamación es imprescindible analizar bien la resolución emitida por el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS). Allí se recogen los motivos por los que se concede, deniega o limita la prestación.

Un abogado especializado en derecho laboral y de la Seguridad Social podrá identificar si existe base legal para reclamar. Muchas veces los errores vienen de cálculos de bases de cotización, periodos no contabilizados o valoraciones médicas que no están completas.

Reclamación previa: un trámite obligatorio

La ley exige presentar primero una reclamación administrativa previa ante el INSS antes de ir a los tribunales. En esta reclamación se debe argumentar por qué se considera incorrecta la resolución y aportar la documentación que respalde la solicitud.

El plazo para presentar esta reclamación previa es de 30 días hábiles desde la notificación de la resolución. Es un paso esencial, ya que de él dependerá el posterior proceso judicial si hiciera falta.

Documentación necesaria

La preparación de una reclamación por jubilación o incapacidad requiere una serie de documentos:

  • La resolución notificada por la Seguridad Social.
  • Vida laboral actualizada.
  • Historial de cotizaciones y bases reguladoras.
  • Informes médicos y pruebas clínicas (en el caso de incapacidad).
  • Cualquier otro documento que acredite periodos de cotización, enfermedades o situaciones laborales especiales.

Es clave que la documentación que se presente sea sólida, ya que eso aumentará las posibilidades de éxito. 

 Cómo preparar una reclamación por jubilación o incapacidad - Díez Sánchez Abogados

Vía judicial: el recurso ante los tribunales

Si la Seguridad Social desestima la reclamación previa o no responde en el plazo legal, el siguiente paso es interponer una demanda ante el Juzgado de lo Social.

En este procedimiento se valoran los informes médicos, las pruebas documentales y la normativa aplicable. El juez será quien diga si hay que modificar la resolución inicial y reconocer la pensión o el grado de incapacidad solicitado.

Este proceso es técnico y complejo, por lo que el asesoramiento de un despacho de abogados especializado es lo ideal.

Plazos a tener en cuenta

Los plazos, aunque no lo creas, son uno de los puntos más importantes en este tipo de reclamaciones. No respetarlos puede suponer que luego no puedas reclamar:

  • 30 días hábiles para presentar la reclamación previa.
  • 30 días hábiles tras la desestimación (o silencio administrativo) para interponer la demanda judicial.

Por ello, es muy importante actuar lo más rápido posible desde el momento en que se recibe la resolución del INSS.

¿Es tan importante un asesoramiento profesional?

Sí que es verdad que un trabajador puede presentar por sí mismo la reclamación, pero los datos demuestran que contar con abogados expertos en Seguridad Social marca la diferencia.

Un despacho especializado conoce la normativa actual y los criterios aplicados por la administración y los tribunales. Además, sabe cómo hay que redactar los escritos, seleccionar la documentación más relevante y defender de forma sólida la posición del cliente.

¿Necesitas un despacho de abogados que te ayude con una reclamación por jubilación o incapacidad? En Diez Sánchez Abogados acompañamos a nuestros clientes durante todo el proceso: desde la revisión inicial de la resolución, la preparación de la reclamación previa y, si es necesario, la defensa ante los tribunales. Nuestro objetivo es claro: que recibas la pensión o prestación que realmente te corresponde.

 

reclamación por jubilación o incapacidad

¿Qué es y qué hace una asesoría fiscal?

La gestión fiscal es una parte esencial para cualquier negocio, autónomo o particular que quiera trabajar con seguridad, eficiencia y dentro del marco legal. Sin embargo, la normativa tributaria cambia cada vez más. En este contexto, contar con una asesoría fiscal se ha convertido en una necesidad más que en una opción.

Ahora bien, ¿qué hace una asesoría fiscal? ¿Y cómo puede ayudarte a optimizar tu actividad profesional o empresarial? En este artículo de Díez Sánchez Abogados te ponemos al día. ¡Sigue leyendo!

¿Qué es una asesoría fiscal?

Una asesoría fiscal es un servicio profesional que se encarga de gestionar, planificar y optimizar el cumplimiento de las obligaciones tributarias de sus clientes. Puede estar compuesta por asesores fiscales, contables, economistas y/o abogados expertos en derecho tributario, que trabajan de forma conjunta para garantizar que sus clientes paguen lo justo y en el momento adecuado, minimizando riesgos y aprovechando las ventajas legales que existen.

Este servicio sirve tanto para empresas y autónomos como para particulares con necesidades fiscales específicas (herencias, compraventas, inversiones, etc.).

¿Qué hace una asesoría fiscal?

Planificación fiscal y estratégica

Una de las principales funciones es analizar la situación financiera del cliente y pensar una buena estrategia. Esto implica:

  • Evaluar el tipo de régimen fiscal que más conviene (por ejemplo, estimación directa o módulos para autónomos).
  • Elegir la forma jurídica más favorable para empresas (sociedad limitada, autónomo, cooperativa…).
  • Planificar fiscalmente diferentes operaciones: inversiones, reestructuraciones, compraventas o sucesiones.

El objetivo no es solo cumplir con la ley, sino hacerlo de forma inteligente, reduciendo la carga fiscal sin asumir riesgos que luego acaben siendo un problema futuro.

Presentación de impuestos

Una asesoría fiscal prepara, revisa y presenta todas las declaraciones tributarias obligatorias, como:

  • IRPF (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas)
  • IVA (Impuesto sobre el Valor Añadido)
  • Impuesto de Sociedades
  • Pagos fraccionados, retenciones, declaraciones informativas (modelo 190, 347, etc.)

El cumplimiento de plazos y de la normativa es esencial si no quieres sanciones.

Gestión contable y financiera

Muchas veces, la asesoría fiscal también ofrece servicio contable, en especial a pymes y autónomos. Llevar bien la contabilidad es clave para reflejar la situación económica de un negocio y para facilitar el cumplimiento fiscal posterior.

Una contabilidad ordenada detecta errores, corrige desviaciones y ayuda a tomar decisiones empresariales.

Representación ante la Agencia Tributaria

En caso de inspecciones, requerimientos o sanciones la asesoría es el intermediario entre el cliente y la Administración. Presenta escritos, recursos y alegaciones, y asesora de forma legal en todas las fases del proceso.

Este servicio es muy valioso ante algunas situaciones como:

  • Discrepancias en liquidaciones fiscales.
  • Reclamaciones por parte de Hacienda.
  • Procedimientos de comprobación limitada o inspecciones completas.

Asesoramiento en normativa vigente

Las leyes fiscales cambian constantemente. La asesoría fiscal mantiene al cliente actualizado sobre las novedades legales que pueden afectar su actividad: nuevos modelos, modificaciones en deducciones, cambios en retenciones, etc.

Esto es muy importante para negocios con empleados, operaciones internacionales o modelos de negocio digitales.

Qué es y qué hace una asesoría fiscal - Díez Sánchez Abogados

Factores que demuestran el valor de una buena asesoría fiscal

Entre todas las ventajas que hay de contar con una asesoría fiscal, se encuentran:

Evita errores que cuestan dinero: Desde una factura mal declarada hasta un modelo presentado fuera de plazo, puede conllevar sanciones económicas. En cambio, si cuentas con un asesor fiscal todo cambia.

Ahorra tiempo y esfuerzo: Delegar estas tareas permite al cliente centrarse en su actividad principal.

Aumenta la rentabilidad: Con una buena planificación fiscal, se pueden reducir impuestos de forma legal, mejorando el margen de beneficio.

Ofrece seguridad jurídica: Los trámites se realizan conforme a la ley, minimizando riesgos futuros

¿En qué situaciones concretas te ayuda una asesoría fiscal?

Caso 1. Autónomos que empiezan su actividad

Imagínate que eres un diseñador gráfico que quiere emprender como freelance. No sabes si darte de alta como autónomo, crear una SL o trabajar como cooperativa. La asesoría fiscal analiza tu previsión de ingresos y gastos y te recomienda darte de alta en estimación directa simplificada. Además, se encarga de tramitar tu alta en Hacienda y Seguridad Social y de preparar tus primeras declaraciones trimestrales de IRPF e IVA.

Caso 2. Empresa en crecimiento que necesita optimización

Una empresa de distribución ha aumentado su volumen de facturación y empieza a operar con clientes internacionales. Su asesoría fiscal le ayuda a revisar su estructura jurídica, reubicar costes, gestionar correctamente el IVA intracomunitario y aplicar nuevas deducciones por innovación tecnológica.

Caso 3. Herencia con implicaciones fiscales

Una mujer ha heredado un inmueble de sus padres y quiere venderlo. La asesoría fiscal le informa de las implicaciones del Impuesto de Sucesiones, el posible pago por plusvalía municipal y cómo tributar la ganancia patrimonial en su IRPF. También le asesoran sobre el mejor momento para vender y cómo documentar la operación.

Ahora que entiendes lo que hace una asesoría fiscal, seguro que tienes claro que su papel va mucho más allá de hacer números. Es una herramienta clave para la gestión inteligente, legal y rentable de tus obligaciones tributarias. ¿Tienes un negocio o necesitas asesoramiento puntual? contar con profesionales especializados es la mejor inversión que puedes hacer: ahorra tiempo, evita problemas y maximiza beneficios. ¡Visita nuestra web y contáctanos!

Qué es y qué hace una asesoría fiscal

¿Cómo saber qué tipo de abogado elegir?

Cuando hay un problema legal, una de las primeras dudas que aparece es clara: ¿qué tipo de abogado elegir? No todos los casos son iguales y cada uno lo tiene que llevar un abogado especializado en esa área. Por eso, elegir al abogado adecuado es importante si quieres resolver tu situación de forma eficaz, rápida y segura.

En este artículo te ayudamos a identificar el tipo de abogado que necesitas, según tu caso, y qué factores debes tener en cuenta para tomar la mejor decisión.

¿Por qué es importante elegir al abogado correcto?

La abogacía no es una profesión generalista. Un abogado puede tener conocimientos generales de derecho, pero no todos están especializados en las mismas áreas. Un caso de divorcio no se trata igual que una reclamación laboral o un proceso penal.

Un abogado especializado es necesario ya que tiene experiencia en casos como el tuyo, la estrategia que utiliza es mucho más precisa y las posibilidades de éxito son muy altas. Elegir bien no es un lujo, es una necesidad si quieres que todo salga bien.

¿Qué tipo de abogado elegir según tu caso?

Si hay una acusación penal o un delito

Si estás siendo investigado, acusado, o has sido víctima de un delito, necesitas a un abogado penalista. Este tipo de abogados se encargan de casos como lesiones, amenazas, robos, estafas, violencia de género o delitos económicos. También actúa en juicios rápidos, recursos de prisión provisional o ante la Audiencia Provincial.

Un penalista no solo conoce el Código Penal; debe tener experiencia en sala, capacidad estratégica y conocimiento del sistema procesal penal, para defender tus derechos.

Si tu problema es laboral

¿Te han despedido? ¿Problemas con el salario? ¿Te han sancionado sin razón? En ese caso, necesitas un abogado laboralista. Si por lo que sea tienes una empresa y quieres prevenir conflictos o resolverlos de forma legal también es el adecuado.

Este tipo de abogado está especializado en conflictos entre empresas y trabajadores: despidos, impagos, acoso laboral, bajas médicas, modificaciones de condiciones de trabajo o negociaciones colectivas. La normativa laboral cambia con bastante frecuencia, por lo que es esencial contar con alguien que esté al día.

Si eres empresario o autónomo

En el entorno empresarial, el abogado mercantil es imprescindible. Es el que te aconseja en la creación de sociedades, la firma de contratos, la resolución de conflictos comerciales o la defensa ante incumplimientos contractuales.

También actúa en disputas entre socios, fusiones, ampliaciones de capital o situaciones de insolvencia. Contar con asesoramiento mercantil previene errores que pueden costar mucho dinero o incluso el propio cierre de la empresa.

Si tu problema afecta a tu patrimonio o relaciones personales

Muchos conflictos entre particulares se resuelven dentro del derecho civil: herencias, arrendamientos, reclamaciones de cantidad, deudas, contratos privados, accidentes o daños materiales.

Un abogado civilista conoce la normativa sobre obligaciones y derechos entre personas físicas o jurídicas. Puede representarte si tienes un juicio, ayudarte a negociar un acuerdo extrajudicial o redactar documentos legales para protegerte.

derecho civil - Díez Sánchez Abogados

Si estás pasando por un divorcio o asunto familiar

Separaciones, divorcios, custodia de hijos, pensiones alimenticias, regímenes de visitas, herencias en conflicto… Todos estos casos se encuentran dentro del derecho de familia, una rama bastante delicada ya que los sentimientos y las decisiones legales van de la mano.

Aquí no solo vale con saber de derecho, también debe tener empatía, capacidad de negociación y experiencia en procesos judiciales que involucran a menores o bienes comunes.

Si tienes un conflicto con tu banco

Muchas personas no saben que los productos financieros pueden incluir cláusulas abusivas o gastos indebidos. Si tu hipoteca incluye cláusula suelo o quieres reclamar los gastos de la hipoteca, necesitas un abogado bancario.

Este perfil analiza contratos financieros, revisa la legalidad de las condiciones, interpone demandas y defiende tus derechos ante grandes entidades.

¿Por qué elegir un despacho con todas las especialidades?

Optar por un despacho multidisciplinar como Diez Sánchez Abogados te da una gran ventaja: te aseguras de que tu caso será tratado por el profesional más adecuado, sin tener que buscar asesoramiento en otros lugares o preocuparte por si tu abogado sabe cómo tiene que tratar tu caso.

Además, muchos casos no se limitan a una sola rama del derecho. Un despido puede acabar en una reclamación civil por daños. Un divorcio puede necesitar revisión de contratos bancarios. Una empresa puede enfrentarse a una denuncia penal. Contar con un equipo coordinado es perfecto para ver el caso de forma integral, anticiparse a los riesgos y encontrar la mejor solución posible.

¿Todavía no sabes qué tipo de abogado elegir?

En Diez Sánchez Abogados llevamos más de 40 años ofreciendo soluciones legales en derecho penal, civil, mercantil, laboral, bancario y de familia. Nuestro equipo trabaja de forma coordinada para asignarte al especialista que mejor puede ayudarte. ¿Necesitas ayuda? ¡Echa un vistazo a nuestra página web!

qué tipo de abogado elegir

¿Cómo reclamar una indemnización por despido improcedente?

Un despido es una de las peores situaciones que puedes sufrir, ya no solo por el impacto emocional, sino por las dudas sobre qué derechos tienes y cómo defenderlos. En especial, cuando crees que el despido ha sido injusto. En Diez Sánchez Abogados, somos especialistas en Derecho Laboral y sabemos que reclamar una indemnización por despido improcedente puede marcar la diferencia entre aceptar una situación injusta o defender lo que legalmente te corresponde. Si tienes dudas, en este artículo te explicamos de forma clara cómo hacerlo.

¿Qué se entiende por despido improcedente?

Llamamos despido improcedente al despido que se produce cuando la empresa no logra demostrar una causa objetiva válida para finalizar el trabajo, o bien cuando no ha seguido correctamente el procedimiento legal establecido. En estos casos, la ley protege al trabajador dándole dos posibles salidas: la reincorporación a su puesto de trabajo o el cobro de una indemnización.

Normalmente, las empresas optan por pagar la indemnización. Esta cantidad económica sirve para compensar al trabajador de alguna forma por la ruptura del contrato de forma no justificada. Pero acceder a ella no es tan fácil, hay que seguir un proceso legal muy concreto.

Actúa rápido

A veces el no querer meternos en juicios hace que dejemos pasar el tiempo pensando que se resolverá solo. Error. El plazo para reclamar es muy corto: tienes 20 días desde que recibes la carta de despido. Estos días no incluyen fines de semana ni festivos, por lo que el margen real es muy limitado.

Durante este periodo se presentará una papeleta de conciliación ante el organismo de mediación de la comunidad autónoma. Este paso es obligatorio antes de ir a los tribunales. El objetivo es intentar llegar a un acuerdo con la empresa sin necesidad de juicio. Aunque no siempre se llega a ello, muchas veces se puede alcanzar un pacto que evite problemas mayores.

¿Cómo se calcula la indemnización?

La indemnización por despido improcedente no es una cantidad fija para todo el mundo, sino que depende de factores como la antigüedad del trabajador y su salario. Si tu contrato se firmó antes del 12 de febrero de 2012, se aplican dos tramos: uno con 45 días de salario por año trabajado (hasta esa fecha) y otro con 33 días por año para el periodo posterior. Si el contrato es posterior, solo se aplica el tramo de 33 días.

Es decir, cuanto mayor sea tu antigüedad y salario, mayor será tu indemnización. Sin embargo, existen límites legales. En los contratos recientes, por ejemplo, el tope máximo es de 24 mensualidades. Por eso es tan importante que el cálculo se haga bien.

¿Y si no se llega a un acuerdo?

Si en la conciliación no se llega a un acuerdo, el siguiente paso es presentar una demanda ante el Juzgado de lo Social. Esta demanda debe ser precisa, estar bien fundamentada y acompañada de todas las pruebas necesarias. En el juicio, un juez evaluará si el despido fue procedente, improcedente o incluso nulo, y a partir de ahí, dictará sentencia.

En caso de que se considere despido improcedente, la empresa tendrá que volverte a contratar o pagarte la indemnización correspondiente. Normalmente, eligen pagar, en especial cuando ya han cubierto tu puesto o no quieren que sigas allí.

Durante todo este proceso, contar con un abogado experimentado es clave. No solo para presentar la demanda correctamente, sino también para defender tus derechos en el juicio, plantear alegaciones, aportar pruebas y asegurar que se respeten los procedimientos y no se hagan «trampas».

indemnización por despido improcedente

Después del juicio: ejecutar la sentencia

Una vez obtenida la sentencia favorable, es posible que la empresa no cumpla de forma voluntaria con el pago de la indemnización. En esos casos, no todo está perdido. Podemos solicitar la ejecución de la sentencia, lo que permite embargar bienes o cuentas de la empresa para asegurar el cobro. Este paso, aunque sea menos conocido, es muy importante para garantizar que se cumpla la resolución judicial.

¿Por qué confiar en nosotros?

Como despacho especializado en derecho laboral en Valladolid, llevamos años defendiendo a trabajadores frente a situaciones injustas. Nos implicamos en cada caso de forma personalizada, explicando cada paso con claridad y buscando siempre la mejor solución para nuestros clientes. Sabemos que cada despido tiene sus particularidades, y que detrás de cada reclamación hay una persona que necesita respuestas rápidas, realistas y eficaces.

Reclamar una indemnización por despido improcedente puede parecer un proceso difícil, pero con el asesoramiento adecuado es totalmente viable y, muchas veces, necesario. Si consideras que tu despido ha sido injusto, no lo dejes pasar. El tiempo es limitado, pero tus derechos no. Si estás en esta situación o parecida y quieres reclamarla, echa un vistazo a nuestros servicios.

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Cómo gestionar el cierre de una empresa

Gestionar el cierre de una empresa es un proceso que debe hacerse con cuidado y estrategia. No se trata de dejar de ejercer y punto. Hay que cumplir con una serie de pasos legales, fiscales y administrativos para evitar problemas a medio y largo plazo. Ya sea por motivos económicos o por una decisión personal, lo importante es hacerlo de forma ordenada y con un buen asesoramiento.

Evalúa la situación antes de actuar

Antes de iniciar cualquier trámite, es esencial hacer un análisis detallado de la situación actual de la empresa. ¿Tiene deudas? ¿Sigue generando ingresos? ¿Hay contratos pendientes o compromisos laborales? Con esta evaluación podrás tomar muchas decisiones entre ellas, saber si es necesario cerrar o si existen otras opciones como vender la empresa o fusionarla con otra. Un diagnóstico inicial también te ayudará a saber los tiempos y costes asociados al cierre, y a preparar un calendario realista con todas las acciones que deberás realizar.

Disolución de la sociedad

Una vez tomada la decisión, se debe aprobar la disolución en junta general, con la mayoría requerida según los estatutos sociales. Esta decisión se recoge en un acta y es obligatoria para iniciar el proceso legal de cierre. En esa misma junta se nombra a uno o varios liquidadores, que serán quienes representen a la empresa durante el proceso de liquidación. Su objetivo principal será gestionar los bienes de la empresa, pagar las deudas y, si toca, repartir el patrimonio restante entre los socios.

Liquidación: vender, pagar y cerrar cuentas

La liquidación es una de las etapas más importantes a la hora de gestionar el cierre de una empresa. Aquí se lleva a cabo la venta de activos, el cobro de créditos pendientes y el pago de todas las deudas que queden: con proveedores, con Hacienda, con la Seguridad Social o con empleados. Es imprescindible dejar la empresa al día antes de cerrarla. Esto incluye no solo las deudas económicas, sino también las obligaciones contractuales o laborales que todavía estén activas.

Obligaciones fiscales y laborales: no las descuides

Cerrar una empresa implica cumplir con una serie de trámites fiscales. Deberás presentar las últimas declaraciones de impuestos, liquidar el IVA y el Impuesto de Sociedades, y darte de baja en la Agencia Tributaria. También tendrás que comunicar la baja de la actividad en la Seguridad Social. Además, si hay empleados de por medio, deberás gestionar sus despidos, pagar finiquitos e indemnizaciones y asegurarte de que todo queda registrado. Una mala gestión en este punto puede acabar en reclamaciones judiciales, así que ándate con ojo.

Cómo gestionar el cierre de una empresa: pasos clave para evitar problemas

No olvides cancelar registros y licencias

Una vez esté completado el proceso legal, es importante no olvidar cerrar otros frentes. Cancelar licencias de actividad, dominios web, registros de marcas o suscripciones empresariales puede evitarte cargos innecesarios o problemas legales en el futuro. Todo lo que haya estado a nombre de la empresa debe darse de baja correctamente. Aunque parezca un detalle menor, es parte del proceso completo de cierre y no puede dejarse en el tintero.

Conserva la documentación, aunque cierres la empresa

¿Sabías que después de cerrar la empresa estás obligado a conservar su documentación durante al menos seis años? Esto incluye libros contables, facturas, contratos y cualquier documento con algún tipo de relevancia fiscal o mercantil. La conservación de estos documentos no es opcional, es obligatoria. Puede que Hacienda o algún juzgado te los pida en el futuro, por lo que tenerlos organizados es clave para evitar disgustos.

Si necesitas ayuda para gestionar el cierre de una empresa estamos aquí para ayudarte. Sabemos que no es una decisión que se deba tomar a la ligera. Hay muchas fases, obligaciones y detalles que, si se descuidan, pueden acabar generando problemas legales o económicos. Por eso, contar con un equipo especializado puede ahorrarte tiempo, dinero y preocupaciones.

En Diez Sánchez Abogados te ayudamos a cerrar tu empresa de forma legal, rápida y segura. Desde la planificación inicial hasta la firma de la extinción, te acompañamos en todo el proceso para que tú solo tengas que preocuparte por lo que viene después.

Cómo gestionar el cierre de una empresa

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